Alexander Sack es el teórico de la doctrina de la deuda
odiosa: 'Si un poder despótico contrae una deuda no según
las necesidades y los intereses del Estado sino para fortalecer
su régimen despótico, para reprimir a la población que
le combate, esta deuda es odiosa para toda la población del
Estado. Esta deuda no es obligatoria para la nación: es una
deuda de régimen, deuda personal del poder que la ha contraído;
en consecuencia, cae con la caída de dicho poder.'
Ahora que quieren meternos 300.000 millones de € más en el cuerpo es hora de ir preparándose para pararles los pies en seco.