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Louis Althusser

La Tasa Tobin como una herramienta capitalista o anticapitalista, esa es la cuestión
Declaración de ATTAC Argentina - ATTAC España

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La Tasa Tobin como una herramienta capitalista o anticapitalista, esa es la cuestión

En los últimos meses asistimos a un creciente reclamo por la creación de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), conocido también como Tasa Tobin. Este reclamo ya no proviene sólo de las organizaciones populares o redes globales, entre las que se encuentra ATTAC, sino también de las entrañas mismas del sistema capitalista.

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Declaración de ATTAC Argentina - 21/08/11

En los últimos meses asistimos a un creciente reclamo por la creación de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), conocido también como Tasa Tobin. Este reclamo ya no proviene sólo de las organizaciones populares o redes globales, entre las que se encuentra ATTAC, sino también de las entrañas mismas del sistema capitalista.

La iniciativa es apoyada ahora por integrantes del G20 (1) (con Sarkozy a la cabeza), por economistas como los premios Nobel de Economía Paul Krugman y Joseph Stiglitz, y por el mismísimo FMI, uno de los máximos responsables de la crisis, reciclado y fortalecido gracias al G-20.

¿Es que hablamos todos del mismo ITF o Tasa Tobin? Evidentemente no. La Tasa Tobin en manos de las potencias capitalistas apunta a recomponer el sistema capitalista en crisis. En cambio, nuestra propuesta y la de diversos movimientos y redes globales, tiene como finalidad la creación de un nuevo modelo productivo y de desarrollo. La crisis civilizatoria que atraviesa la humanidad y que pone en riesgo su existencia misma, así lo exige.

La crisis mundial incapacitó a las potencias capitalistas para seguir creando un consenso global respecto de sus decisiones. Ante la necesidad de seguir imponiendo sus intereses al resto del mundo, dichas potencias, agrupadas en el G-8 (2), decidieron trasladar su base operacional al G-20, sin que por ello se vea perjudicada o diluida su capacidad de decisión e influencia.

Dominado por las potencias capitalistas y sus multinacionales, el G-20 se impuso como meta recomponer la tasa de ganancia del capital trasnacional en un contexto de crisis integral del sistema. El capitalismo sólo puede superar las crisis acentuando la explotación de los trabajadores y reduciendo el gasto social.

Por esa razón, las políticas que surgen del G-20 y de su mano derecha, el FMI, responden a esa lógica y pueden resumirse en lo siguiente: a) Por un lado las políticas de ajuste sobre la clase trabajadora y clase media (aumento de impuestos al consumo, elevación de la edad para jubilarse, reducción del gasto social, etc.), b) Por otro lado, políticas de transferencia de recursos fiscales hacia las grandes empresas a través de operaciones de rescate, exenciones fiscales, subsidios o préstamos casi sin interés por parte de los gobiernos. c) Por último, medidas de regulación del sistema para evitar algunos de sus excesos, en especial en el sector financiero.

Es en relación al último punto que el G-20 propone la creación de un ITF. Pero como dijimos anteriormente, la crisis del sistema capitalista, con sus niveles de desocupación a escala global y de endeudamiento (a nivel personal y a nivel de los Estados) exige medidas radicales en favor de la redistribución de la riqueza y de embate contra la especulación financiera.

En nuestra opinión la Tasa Tobin sólo puede tener un sentido “progresista” en tanto se aplique en el marco de un programa anticapitalista, que rompa con la lógica de favorecer la ganancia del capital como única meta, y apunte a satisfacer necesidades sociales insatisfechas, cuidando el medio ambiente.

Para ello debe ser impulsada como parte de un paquete de medidas que incluya:

A nivel internacional:
a) Creación de una nueva arquitectura financiera. A nivel regional existen alternativas en marcha como lo son el Banco del Sur (3), el S.U.C.R.E. (4)
b) Abolición de los paraísos fiscales y del secreto bancario.

A nivel interno de cada país:
a) Nacionalización de la banca
b) reforma impositiva profunda y progresiva
c) la lucha contra el fraude fiscal, entre otras.

Sin dudas, la eficacia de la Tasa esta vinculada a la cantidad de países que la apliquen en forma simultánea. Como un primer paso consideramos a la UNSAUR (5) un ámbito propicio para plantear su creación.

Y en el ámbito de la UNASUR, su aplicación y administración debe estar en manos del BANCO DEL SUR. Desde ATTAC Argentina sostenemos que dicho organismo es un buen ámbito para orientar los destinos de tales fondos dentro de la región, sin por ello abandonar nuestro objetivo que la Tasa Tobin sea constituida como un impuesto de carácter global, en el marco de una nueva institucionalidad que dé cuenta del nuevo contexto de crisis sistémica que vivimos, en nuestra firme convicción de que Otro Mundo es Posible y, además, Necesario.

Notas:
1- El G-8 está formado por los siete países más industrializados, ricos e influyentes del planeta (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido), más Rusia (que no es de los más industrializados ni de los más ricos, pero sí de los más influyentes). Su fortaleza radica en el poder de sus países miembros en las instituciones internacionales como el Consejo de Seguridad de la ONU, el Banco Mundial, el FMI o la OMC, en los cuales acostumbran a funcionar en bloque.
2- Compuesto por los países del G 8 más los denominados “emergentes” Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur y Turquía
3- El Banco del Sur es una entidad financiera creada en el ámbito de la UNSASUR que tiene por objeto financiar el desarrollo económico y social de los países que lo componen, en forma equilibrada y estable, haciendo uso del ahorro intra y extra regional, fortaleciendo la integración, reduciendo las asimetrías y promoviendo la equitativa distribución de las inversiones dentro de los países miembros del Banco.
4- El SUCRE es el Sistema Único de Compensación Regional, creado por los países del ALBA (Nicaragua, Bolivia, Cuba, Honduras y Ecuador y Venezuela). Se trata de una moneda sin emisión física -una moneda virtual- y, se utilizará para valorar los intercambios comerciales entre los países de la región y como medio de pago entres los bancos centrales de los Estados Parte, reduciendo así la dependencia respecto del dólar.
5- La UNASUR – Unión Suramericana de Naciones, está integrada por Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela.

 

Visto en ATTAC España


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