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Hambruna, especulación y deuda en Somalia. Breve contexto histórico
César Pérez Navarro - Tercera Información / Quiendebeaquien

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Hambruna, especulación y deuda en Somalia. Breve contexto histórico

Más allá de la grave sequía que sufre el Cuerno de África, hay una serie de razones estructurales que están detrás de esta nueva hambruna, según denuncia la red

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César Pérez Navarro - Tercera Información / Quiendebeaquien - 06/08/2011

Desde Octubre a Diciembre de 2010, el llamado "cuerno de África" sufrió una de las peores sequías de los últimos 60 años. La falta de lluvias estacionales está afectando a 10 milllones de personas que dependen de una agricultura de subsistencia en un área geográfica donde el hambre siempre existe, si bien se agrava cuando algunos de los factores que condicionan la vida de los somalíes -hambrunas, matanzas o epidemias- incrementa sus efectos sobre su población. Entonces los medios se acuerdan de que existen.

El dictador Siad Barre, apoyado por EEUU, vendió la mayoría del país a 4 multinacionales norteamericanas desde 1986. Cerca de dos tercios de los campos petroleros de Somalia habían sido asignados a las trasnacionales de EEUU: Conoco, Amoco, Chevron y Phillips (después también Shell). Simultáneamente se impusieron las recetas habituales del FMI y el BM, lo que llevó a una insurrección y el derrocamiento del dictador.

En 1993 Estados Unidos invadió Somalia con 30.000 soldados de infantería de marina en una operación militar llamada “restaurar la esperanza”, con la excusa humanitaria, pero con el fin de proteger los intereses de sus multinacionales (explotar los yacimientos de gas y petróleo) y controlar un territorio de gran importancia geoestratégica por su salida al mar Rojo y al Golfo del mar de Arabia.

Las Cortes Islámicas Unidas ICU fueron creciendo como una organización de base de la mayoría de la población a pesar de que los señores de la guerra somalíes, al igual que los de Afganistán, eran financiados por los Estados Unidos. Con el tiempo, logró llevar la ley y orden a todo el país, eliminaron las drogas y las armas de las calles, hicieron accesibles los servicios básicos de atención sanitaria y educación, aportaron estabilidad a la sociedad civil, se aseó la ciudad, los puertos marítimos y los aeropuertos volvieron a abrirse para el tráfico comercial, etc. En Julio de 2006, apoyados por una mayoría de la población los tribunales expulsaron a los llamados "señores de la guerra", no solo de la capital Mogadiscio, sino también de la mayor parte del país.

En Diciembre de 2006, el ejército etíope invadió Somalia por tierra con el apoyo marítimo, aéreo y logístico de Estados Unidos, que justificó la agresión por la existencia de Al Qaeda en ese país, aunque admitiendo que “ningún sospechoso de Al Qaeda había resultado muerto durante los ataques”. Entonces, la oposición etíope aseguró que "miles de civiles somalíes, incluso niños, habían sido masacrados en la invasión”. A principios de 2007 se impuso un nuevo gobierno "de transición" encabezado por los señores de la guerra y apoyado por Etiopía y EEUU. A lo largo de ese año, la mayor parte de los territorios controlados por la Unión de Cortes Islámicas pasaron progresivamente a manos del Gobierno Transicional de Somalia, que mantiene el control del país hasta hoy.

La Red por la Abolición de la Deuda Externa y la restitución de la Deuda Ecológica "quiendebeaquien" analiza -más allá de la actual coyuntura- las causas estructurales que se sitúan tras la frágil situación económica en esta región;

Segun la FAO “la hambruna en Somalia ha provocado la muerte de decenas de miles de personas en los últimos meses y la situación podría agravarse”. Las causas de la hambruna en el Cuerno de África, y en Somalia en particular, no se limitan a la situación de grave sequía.

La especulación alimentaria, el control del negocio por parte de la agricultura industrializada y el acaparamiento de tierras juegan un triángulo desastroso para la población somalí. De este modo, las tierras en manos de muy pocas personas o, en el peor de los casos, de empresas o fondos de inversión extranjeros, se emplean para producir grano para los mercados internacionales en los cuales, gracias a la especulación con los alimentos, sus precios se disparan. Todo ello reduce a la población somalí a la pobreza y a la incapacidad de acceder a alimentos. Así, Somalia tiene una esperanza de vida de 50 años y tan sólo un 30% de la población tiene acceso al agua potable.

Además de la especulación financiera, ¿Quién debe a quién? también denuncia el endeudamiento ilegítimo acumulado a lo largo de décadas y, sobre todo, desde la dictadura de Siad Barre (1969-1991).

A este incremento de la deuda externa se sumó, entre 1981 y 1990, la puesta en marcha de toda una serie de políticas impulsadas por el FMI y el BM por el régimen de Siad Barre. Estas políticas supusieron privatizaciones y medidas de liberalización financiera, entre otras. Todas ellas de corte muy similar a las que hoy incluye el Pacto del Euro. Con estas medidas, la deuda pasó de poco más de 1.000 millones de dólares en 1981 a 2.300 millones en 1990.

Desde la caída del dictador Barre, el valor de la deuda externa de Somalia no se ha incrementado demasiado. Así, durante el período 1990–2009, la deuda ha pasado de 2.370 a 2.972 millones de dólares, ya que la comunidad internacional no mantenía relaciones financieras con el Estado somalí fallido (no le daban crédito). En estos años, el aumento de la deuda externa somalí se debió principalmente a intereses por impagos que se acumulan a la deuda pendiente (incluyendo principal e intereses del crédito). Desde 1991 el Gobierno de Somalia solo ha realizado un pago de servicio de deuda, en 1996 (2,7 millones de dólares), por lo que de facto se trata de un Estado en suspensión de pagos.

De este modo, en 2009 (último año del que hay datos) Somalia tenía una deuda externa de cerca de 3 mil millones de dólares que supone unos 255 dólares per cápita y se estima que significa más del 300% en relación a su PIB.

De la deuda externa somalí, 26,73 millones de euros son con el Estado español. Esta deuda corresponde toda a dos créditos FAD otorgados en 1987 y 1989 al régimen dictatorial de Mohamed Siad Barre. En ese momento Felipe González era el Presidente. Oficialmente los créditos se destinaron a transporte terrestre. No obstante, el su destino último fue para la venta de camiones y vehículos militares españoles a Somalia. Las empresas españolas que se beneficiaron de la operación en ambos casos fueron ENASA - PEGASO y FOCOEX, que en el momento de la concesión de los créditos eran 100% públicas.

Este es un ejemplo claro de como la mayoría de la deuda externa somalí se puede declarar como deuda ilegítima, de opresión, ya que estos créditos sirvieron para mantener o fortalecer al régimen dictatorial y represor de Somalia.

Además, desde 2008, el Gobierno ha seguido gastando dinero con fines militares en Somalia mediante la operación Atalanta de la UE. Esta ha sido la costosa misión militar para proteger un puñado de barcos pesqueros españoles durante su expolio de la pesca somalí. Solo en 2010 el Gobierno gastó 82,3 millones de euros en esta misión, a los que habría que añadir 2,7 millones para la formación de militares somalíes (misión EUTM-Somalia).

En este contexto, la FAO ha pedido 1.100 millones de dólares para hacer frente a la hambruna que sufre el país. El Gobierno español ha prometido 25 millones de euros, algo menos de la deuda que le reclama a Somalia.

Por todo ello la red ¿Quién debe a quién? considera que el Gobierno español tiene que tomar toda una serie de medidas para minimizar los problemas del Cuerno de África. Entre ellas destacan:

  • Cancelación de la deuda somalí.
  • Retirada de las operaciones militares de la zona, especialmente de la operación Atalanta.
  • Impulso de medidas contra la especulación financiera con los alimentos, como el impuesto a las transacciones financieras, el registro público y control de los CDS (como ocurre, en parte, en EEUU), prohibir (o al menos limitar seriamente) las ventas en corto y al descubierto, eliminar las operaciones OTC, obligando a que todas ellas tengan que estar reguladas en los sistemas bursátiles, eliminar los paraísos fiscales… Todas ellas de fácil aplicación con voluntad política, pues ya se realizaron en el pasado.
  • Salida de la alimentación de la OMC como paso previo para el impulso de un modelo agroalimentario más localizada y basado en la seguridad alimentaria.

Quiendebeaquien

Visto en TerceraInformacion


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