Es muy difícil pensar con nobleza cuando no se piensa más que para ganarse la vida

J.J. Rousseau

El propio Banco Central Europeo advierte que lo de Grecia puede ser peor que lo de Lehman
InSurGente

ABR
11
English
French
Italian
Portuguese
Comparte
Autores

El propio Banco Central Europeo advierte que lo de Grecia puede ser peor que lo de Lehman

Un año después de que Grecia solicitara el rescate de su magullada economía, que se saldó con una inyección de 110.000 millones de euros, la tormenta no ha amainado. El país heleno zozobra en cada emisión de bonos, odisea que queda reflejada en los astronómicos intereses que debe pagar para colocarlos en el mercado (un 20% por sus títulos a dos años).

comentarios


Un año después de que Grecia solicitara el rescate de su magullada economía, que se saldó con una inyección de 110.000 millones de euros, la tormenta no ha amainado. El país heleno zozobra en cada emisión de bonos, odisea que queda reflejada en los astronómicos intereses que debe pagar para colocarlos en el mercado (un 20% por sus títulos a dos años). Las dificultades resultan evidentes y en el seno de la Unión Europea se han reavivado los rumores sobre una reestructuración de su deuda. El Banco Central Europeo (BCE) no quiere oír hablar de una medida que podría desencadenar una nueva crisis de consecuencias impredecibles, aunque seguramente de una magnitud tan devastadora —o incluso mayor— que la caída de Lehman Brothers. «En el peor de los casos, la reestructuración de la deuda de un estado miembro podría ensombrecer los efectos de la quiebra de Lehman», advirtió ayer el economista jefe del organismo, Jürgen Stark.   La bancarrota del banco de inversión estadounidense en 2008 fue el detonante de la actual crisis financiera. Y mientras que los más aventajados de la zona euro, como Alemania y Francia, ya han dejado atrás la recesión, la tormenta monetaria amenaza con reabrir viejas heridas en los últimos de la clase (Grecia, Irlanda y Portugal) y debilitar el conjunto del sistema bancario europeo. La reestructuración, avisa Stark, arrastraría al conjunto de los países europeos, dada la «estrecha vinculación» que existe entre ellos. «No estamos ante una crisis del euro, sino ante una crisis en la deuda de algunos de sus estados miembro».  Los inversores temen que la renegociación de la deuda conlleve una quita significativa, un recorte de la misma que suponga un perjuicio directo a los bolsillos de los acreedores y mine la credibilidad de los países de la Eurozona. Por ello, Stark asegura que la reestructuración sólo serviría para poner parches y desencadenar, por el contrario, una cascada de efectos indeseados. «Una reducción de la deuda puede parecer el camino más fácil, pero no resuelve los problemas estructurales y presupuestarios».

Desmentido y ofensiva El nerviosismo de los mercados ha vuelto a poner a las economías periféricas de la zona euro en el centro de la diana, desde que el pasado 13 de abril se conociera que un ejecutivo de Citigroup envió a los operadores de la Bolsa de Atenas un correo electrónico para alertarlos de una inminente refinanciación de la deuda pública (según la versión de la prensa helena). 

Al día siguiente, las declaraciones del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schuble, en las que reconocía que el Gobierno de Yorgos Papandreu debería adoptar medidas adicionales para disipar las dudas de los inversores, acrecentaron la polémica. 

Las jefa de la fiscalía ateniense, Eleni Raiku, ordenó una investigación judicial urgente por parte de la unidad de «crimen cibernético»para encontrar a los presuntos responsables de los rumores. El Ejecutivo, mientras tanto, aprovechó la algarabía en los medios de comunicación y en los mercados para reafirmar los desmentidos. «Tales rumores son un disparate y carecen completamente de una base de seriedad», señaló el ministerio de Finanzas en un comunicado. 

En el correo, asimismo, se destacaba el diferencial de la rentabilidad del bono a diez años con respecto al «bund» alemán, como ejemplo del callejón sin salida hacia el que se encamina la deuda pública griega. El «spread» se encuentra, actualmente, en el vertiginoso entorno de los 1.180 puntos. 

En el horizonte se encuentra, además, lo que pueda ocurrir a partir de 2013, cuando entrará en vigor el sustituto del fondo aprobado por la UE, en el que los inversores privados deberán contribuir en los futuros rescates.

Visto en InSurGente


COMENTA