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Dante Alighieri

La conservadora Human Rights Watch hace de los medios de comunicación progresistas su altavoz
Gonzalo Sánchez - Tercera Información

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La conservadora Human Rights Watch hace de los medios de comunicación progresistas su altavoz

Human Rights Watch es una organización con presencia en gran parte del mundo, lo que implica necesariamente una necesidad de financiarse para poder mantener su infraestructura y seguir desempeñando su trabajo, pero ningún gobierno la apoya económicamente.


Gonzalo Sánchez - Tercera Información | 29-11-2010

Human Rights Watch es una Organización No Gubernamental (ONG) que en la inmensa mayoría de las ocasiones en las que ha desarrollado su trabajo de vigilar el cumplimiento de los Derechos Humanos por parte de los gobiernos del mundo, ha servido para justificar los ataques de la derecha a los gobiernos de izquierda de América Latina.

Human Rights Watch es una organización con presencia en gran parte del mundo, lo que implica necesariamente una necesidad de financiarse para poder mantener su infraestructura y seguir desempeñando su trabajo, pero ningún gobierno la apoya económicamente.

La interrogante sobre cómo la organización consigue los fondos se encuentra en la Fundación Ford, Coca Cola u Open Society Institute entre otros. La Fundación Ford es uno de los frentes culturales de la CIA, que los usa para reclutar a intelectuales no comunistas para formarlos con el fin de que ataquen a la izquierda, según han denunciado personalidades como Noam Chomsky y James Petras.

Coca Cola ha sido acusada en varias ocasiones de asesinar a los sindicalistas colombianos que se interponen en sus intereses económicos y el Open Society Institute está dirigido por el conocido especulador George Soros. Estos patrocinadores anulan la independencia que se le atribuye a Human Rights Watch (HRW).

Incluso el conocido periodista venezolano, Pedro Carreño, puso de manifiesto los vínculos de uno de los principales dirigentes de HRW, José Miguel Vivanco, con la dictadura de Pinochet al expresar que, "Vivanco fue representante diplomático de la dictadura de Augusto Pinochet entre 1986-1989, irónicamente ante la OEA, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos".

Con estos antecedentes resulta extraño que medios de comunicación progresistas como Tercera Información, LibreRed, Kaos en la Red, Sáhara Libre o Poemario por un Sáhara Libre entre otros se hayan hecho eco del último informde Human Rights Watch, el cual trata sobre Marruecos y el Sáhara Occidental.

Resulta más extraño que los citados medios de comunicación se hagan eco de las informaciónes de HRW sobre Marruecos, las cuales tienen el apoyo de la jefa de la diplomacia española, Trinidad Jiménez, quien ha sido calificada como "traidora" o ha visto noticias publicadas sobre su apoyo a la independencia del Sáhara Occidental antes de llegar al gobierno en los medios anteriormente citados. Si las posiciones entre esos medios de comunicación y la canciller española son contrarias, es difícil entender que avalen un mismo informe sobre la situación.

La situación en Marruecos ha puesto de manifiesto la hipocresía de Human Rights Watch. Con todo el aparato mediático iluminando las violaciones de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, HRW hubiera perdido credibilidad ante la opinión pública que ignora los datos expuestos en esta noticia, si se hubiera posicionado a favor de Marruecos.

HRW ha sabido aprovechar la situación para presentarse como una organización progresista, al posicionarse con los movimientos sociales pro-saharauis, históricamente de izquierdas, ya que las violaciones de Derechos Humanos por parte de Marruecos están sobradamente demostradas y es imposible negarlas. De esta manera su informe ha sido difundido por medios de comunicación de izquierdas, que han legitimado tácitamente a la organización al no señalar sus fuentes de financiación entre otras "sombras" de la organización.

La mayoría de esos medios de comunicación habían publicado anteriormente escritos señalando las contradicciones de Human Rights Watch y desmintiendo sus informaciones pero, ¿cómo van a publicar en el futuro textos que desmientan las informaciones de HRW cuando estas vayan en contra de las líneas editoriales de esos medios de comunicación? Si se le da tanta credibilidad a una fuente como para publicar sin críticas sus informes, no puede argumentarse la falta de credibilidad de esa misma fuente según convenga en cada momento.

Mientras Human Rights Watch publica un informe en el que se acusa a Marruecos de represión -por supuesto se carga duramente contra el Frente Polisario sin mostrar pruebas, pero esto no impide que los medios pro-saharauis difundan a HRW-, reconoce avances democráticos en Honduras y, aunque esté demostrado que la dictadura de Pepe Lobo -gobierno legal según HRW- es responsable de los asesinatos políticos, la ONG protagonista de esta información lo exonera inexplicablemente de eso.

Cuando los medios de comunicación masiva silencian una situación y la oscuridad informativa se apodera del contexto Human Rights Watch protege a los gobiernos de derechas, y silencia lo posible sus atentados contra los Derechos Humanos. Otros ejemplos son la justificación de la Guerra contra Afganistán y la silenciación de la detendención de cientos de manifestantes pacíficos en EEUU entre otros.

HRW ha sido difundida por medios de comunicación de izquierdas consiguiendo a ojos de los lectores de esos medios una aceptable reputación al no ser cuestionada en esas informaciones difundidas y al ser presentada como opositora al régimen de Marruecos, por lo que en el próximo informe que publique contra gobiernos progresistas como los de Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua o Ecuador entre otros, tendrá la suficiente credibilidad como para que sus informaciones sean creíbles no sólo por la derecha.

Sin embargo, y como muestra una vez más de la falta de independencia de la organización, los informes presentados contra esos gobiernos progresistas como el de Venezuela, están fundamentados en las informaciones parciales de los medios privados venezolanos, y no en investigaciones independientes y contrastadas.

Visto en TerceraInformación

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