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Carta abierta de ATTAC España a Emilio Botín, presidente del Banco de Santander
Carlos Martínez - ATTAC

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Carta abierta de ATTAC España a Emilio Botín, presidente del Banco de Santander

Señor Botín: Pongo en su conocimiento que en la mañana del martes 30 de noviembre de 2010, D. José Luis Burgos Fernández, cliente durante varios años de la entidad que usted preside, además de compañero nuestro y socio de ATTAC, ha iniciado una huelga de hambre ante las puertas de la oficina principal del Banco de Santander en Barcelona, sita en Paseo de Gracia nº 5 de esa ciudad, con el objetivo de poner fin al atropello que su banco está cometiendo contra él y su familia.


Carlos Martínez - 01/12/2010 - ATTAC España

Señor Botín:

Pongo en su conocimiento que en la mañana del martes 30 de noviembre de 2010, D. José Luis Burgos Fernández, cliente durante varios años de la entidad que usted preside, además de compañero nuestro y socio de ATTAC, ha iniciado una huelga de hambre ante las puertas de la oficina principal del Banco de Santander en Barcelona, sita en Paseo de Gracia nº 5 de esa ciudad, con el objetivo de poner fin al atropello que su banco está cometiendo contra él y su familia.

Se trata de una persona que contrató con ustedes ya hace unos años la hipoteca de una vivienda que ya era suya en propiedad, y que rehabilitó y amplió con el objetivo de convertirla en su actual vivienda habitual donde reside junto a su familia. El Sr. Burgos estaba afectado cuando firmó la hipoteca con su entidad, por una poliomielitis con parálisis infantil en ambas extremidades inferiores, lo cual no fue inconveniente para que la oficina bancaria donde se tramitó diera su visto bueno, imponiéndole como requisito para la firma de la misma que suscribiera un seguro de vida e invalidez como garantía de la operación.

Tras un largo tiempo de haber pagado la correspondiente cuota mensual de amortización de capital más intereses, se le diagnosticó una grave enfermedad degenerativa en su columna vertebral, que nada tiene que ver con la discapacidad por la polio que sufría y, que le obligó a abandonar su trabajo habitual y optar a una invalidez que le fue concedida. El proceso degenerativo de la enfermedad al que hacíamos mención, le dejó tiempo después en una silla de ruedas, momento en el cual se le concedió una gran invalidez con grado de dependencia y ayuda de asistencia personal.

Dicha situación fue comunicada a su banco aportando toda la documentación, para que se procediera a indemnizarle económicamente con la póliza de seguro que ustedes le obligaron a suscribir, donde quedaban recogidas este tipo de situaciones. El Sr. Burgos dejó de abonar la correspondiente cuota mensual de hipoteca, a la espera de que resolvieran todo el papeleo y le descontasen de su deuda el importe pactado en la póliza de seguro.

Pasaron los meses y recibió un comunicado del Juzgado en que se le daba aviso de embargo de su vivienda a instancias del Banco de Santander. Solicitó explicaciones a su entidad y obtuvo por respuesta que no tenía derecho a ninguna indemnización, ya que el seguro había vencido y además era una persona discapacitada antes de contratar el seguro de invalidez, lo cual no se le comunicó al banco, ya que si ustedes lo hubieran sabido nunca habrían firmado con él ningún tipo de seguro.

Desde entonces no ha parado de reclamar a su banco lo que por justicia le pertenece y que confiaba obtener, dada la respetabilidad que ustedes venden y que el compró depositándoles su total confianza. Pasó más de dos meses ante las puertas de su oficina en Barcelona, sin que sus máximos responsables se dignaran a recibirle, ignorándolo de una forma humillante un día tras otro y sin prestarle la más mínima atención. Usted mismo visitó personalmente esa oficina este verano mientras él permanecía a las puertas de la misma, pero bien usted, o los responsables de la oficina, decidieron hacerle entrar por un lugar distinto para evitar un incómodo encuentro con él a su llegada.

Sr. Botín, queremos entender que estos hechos son aislados y erróneamente tratados dada la masificación de embargos que están llevando ustedes a cabo. Hace pocos días se le notificó por parte del juzgado que el día 15 de diciembre de 2010 a las 11 h. se subastará su vivienda. Desde ATTAC ESPAÑA exigimos que se le ponga fin a este atropello y cumplan ustedes con lo contratado en su día, retirando de inmediato en el juzgado la ejecución y subasta de la vivienda del Sr. Burgos.

Nos parece totalmente inadmisible que se trate de una forma tan humillante e inconstitucional a una persona discapacitada por el hecho de serlo. Su entidad vulnera absolutamente el principio constitucional de igualdad para todas las personas. Se creen ustedes que por el hecho de ser una persona discapacitada física también es imbécil: ¿cómo pueden decir ustedes que se ha ocultado una parálisis en ambas piernas?, ¿acaso los directores de sus oficinas son ciegos?

José Luis Burgos ha tomado una decisión muy peligrosa para su vida plantándose en la calle ante su oficina de Barcelona e iniciando una huelga de hambre. Mientras ustedes permanecen calentitos y cómodamente sentados en sus oficinas, él va a soportar, o no, el tremendo frío y demás inclemencias al permanecer día y noche ante las puertas de una entidad en la que un día confió y a la que dejó mucho dinero mientras fue productivo, viéndose ahora engañado y totalmente hundido ante las malas prácticas de su banco.

Es admirable su espíritu de lucha y justicia al denunciar estos hechos públicamente y ante la ciudadanía, pero nos preocupa que en su delicado estado de salud y con la tremenda incomodidad de permanecer en una silla de ruedas, el final de esta hazaña pueda tener un desenlace trágico. Por tanto, reiteramos nuestra exigencia de poner fin a semejante historia y, que cumplan ustedes con las obligaciones que adquieren con sus clientes.

Carlos Martínez
Presidente de ATTAC España

ATTAC España


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