El realismo es la buena conciencia de los hijos de puta.

Georges Bernanos

'African Progress’: El mundo real y el mundo de Zapatero
José Gabriel Zurbano - Ciudad Futura

JUL
10
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Ciudad futura

A esta “cumbre de líderes progresistas”, asistieron destacadas personalidades, como el vicepresidente de la Republica de Sudáfrica, Kgalema Motlanthe, quien compartiera lucha y prisión con Nelson Mandela y fuera secretario general del CNA; los presidentes de Etiopía, Meles Zenawi; de Cabo Verde, Pedro Pires y de Tanzania, Takaya Kikwete; así como líderes socialdemócratas de Senegal, Ghana y Costa de Marfil. Además se desplazó a la capital española una amplia delegación del Congreso Nacional Africano, junto con especialistas y miembros de thinks-thanks, generadores de ideas y especialistas en África españoles, portugueses, belgas, irlandeses, etc. Faltaron a esta cita destacados miembros del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de viaje por Afganistán, como su propio titular, Miguel Ángel Moratinos, o la secretaria de Estado de Cooperacion, Soraya Rodríguez.

La importancia de África radica en que si ahora hay 900 millones de africanos, en 2050 habrá 1.900 millones. Y en que mientras las sociedades del Norte envejecen, la población africana es joven. Además, África es el continente del coltán y de otras materias primas estratégicas en el presente y en el futuro inmediato. Por no hablar de otros recursos humanos y naturales que atesora este continente. Al mismo tiempo, la renta per capita de África —a pesar de toda la propaganda en torno a la cooperación— es ahora más baja que hace 30 años. Más de 50 países africanos ocupan la cola en la lista de los más pobres del mundo.

El CNA aparece como el partido que encabeza el grupo de fuerzas progresistas subsaharianas, consolidado tras el liderazgo de Nelson Mandela y con una la economía emergente con frutos como el reciente Campeonato Mundial de Futbol ‘Sudáfrica 2010′, que ha demostrado las capacidades económicas y organizativas del país. Ausentes los países [norteafricanos] del Magreb, son ahora los del África subsahariana el objeto de la política exterior de Cooperación del Gobierno español, que se presenta como “una de las políticas más relevantes en el campo de la cooperación internacional” tras, como se anunció, “haber superado en fondos incluso al dinero que se dedica a la cooperación con América Latina”. Esta apuesta por África fue agradecida por los asistentes, quienes se mostraron sin embargo críticos con la comunidad internacional y autocríticos con la propia política interna africana. Es en este punto donde se centraron las discusiones.

Apuesta contra el neoliberalismo

Kgalema Motlanthe, vicepresidente de la República de Sudáfrica, citó en su intervención a Dolores Ibárruri: “Todo se mueve, todo cambia, tenemos que adaptar nuestras ideas y nuestra lucha… en el objetivo de la paz”. El mayor déficit detectado es “la falta de democracia y de integración interna de las sociedades civiles africanas”. También señaló el vicepresidente sudafricano que “el desarrollo es preciso frente a la debilidad de los Estados que se enfrentan a las manos invisibles de los mercados”. Este aspecto de la lucha frente a las políticas neoliberales imperantes fue un común denominador en la mayor parte de las intervenciones de los líderes y de los miembros de las delegaciones africanas. Las políticas que se reclaman vienen encabezadas por tres “p”, en inglés y francés: People (el pueblo), Progress (el progreso), Parité (la igualdad de “género”).

Se habló de “la necesidad de profundizar y dotar de mayores instrumentos a la Union Africana” (estando presentes líderes que han contribuido a la pacificación de diferentes regiones africanas), hacia la constitución de un poder político de los “Estados Unidos de África”, como soñara Martin Luther King. Un modelo con una “preferencia por las mujeres, en gran medida célula base de la sociedad y de la economía africanas, en el marco de una economia sostenible y respetuosa con el medio ambiente, que sólo será posible si los propios africanos se apoderan de sus destinos políticos y económicos”. Y se citó tambien a Mandela: “Estamos en la era del Renacimiento africano, para crear las condiciones para la libertad e igualdad de los africanos”.

La ‘Agenda de África’ en la crisis global

Se discutió mucho sobre la “Agenda de África”, insertándola en la crisis global. Ebrahim Ebraim, vicepresidente del Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica, partió de la idea de que “mientras en una parte del mundo se muere por problemas relacionados con el exceso de comida, con la obesidad; en la otra se muere por el hambre”. Pero también hace falta “una agenda interior africana”. Los africanos deben apoderarse y encarar sus propios problemas. Los sudafricanos propusieron el desarrollo de un comercio interafricano, previo a un comercio mas amplio y la constitución de un banco panafricano que pudiera negociar con el FMI y el Banco Mundial. Hubo una fuerte crítica a las elites africanas que se han limitado en demasiadas ocasiones sólo a “heredar y asumir como propias las instituciones coloniales, su lógica económica y su cultura política”. También se citó el problema de la educación, con el déficit que aún permanece en el acceso de las niñas al sistema escolar; así como “la necesidad de sistemas fiscales justos en las ciudades africanas, donde ahora son los pobres los que soportan toda la presión fiscal, mientras que los ricos directamente no pagan impuestos”.

Así, se concluyó que “deben ser los propios africanos quienes afronten el desarrollo de África, en base a una educación y una formación técnica propias, para que el desarrollo llegue a la base del continente”.

La cooperación, la desigualdad y ‘los amos del mundo’

Durante el encuentro también se llegó a cuestionar una cooperación internacional que bascula entre el concepto de “donante” y el de “socio”. “Ahora se prefiere este último término” dijo entre sonrisas el presidente de Tanzania. Otra participante, banquera popular en Kenia que da créditos a mujeres con la garantía de la cama, la ropa del ajuar y la vaca (sus únicas posesiones), criticó abiertamente la cooperación internacional afirmando: “vienen, viven en sus edificios de oficinas, apartamentos y hoteles, se casan con los nuestros y se los llevan…”

Una política de cooperación que es tan solo un escaparate tras el que se esconden las desiguales relaciones económicas internacionales, denunciándose “el proteccionismo con el que actúan los países del Norte frente a los del Sur” en el marco de un mundo unipolar, donde triunfa el pensamiento único y donde estas cuestiones de África “deben también ponerse sobre la mesa en las cumbres de los paises desarrollados, en sus discusiones”. Algunos participantes manifestaron que “debe replantearse una democracia en la que los verdaderos dueños del mundo son las multinacionales”.

Respecto al tema de la emigración, es vista en África como una fuga de cerebros. Junto a la masa de gentes sin diplomas, emigran médicos, ingenieros o economistas que se han formado en África y que África pierde. No van a volver si en sus paises de origen no se dan las condiciones necesarias. La globalizacion es una guerra en la que la llamada comunidad internacional no es imparcial. Los paises desarrollados, con cierta ceguera, defienden sus mercados, son proteccionistas. Y los agentes de esta guerra, en forma de inmensos batallones de reserva, se encuentra entre los millones de personas que no tienen forma de ganarse la vida en África.

África y el mundo según Zapatero

Los “poderosos” también confiscan la información. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se presentó al final de la conferencia para decir que él va “a luchar denodadamente en la próxima Cumbre de septiembre en Nueva York por que los Objetivos del Milenio se cumplan en los próximos cinco años” [¡!]. Además afirmó —ante un auditorio atónito— que “las ideas progresistas avanzan en el mundo”, que “ya nadie defiende el proteccionismo”, que “la renta per capita en Africa ha crecido de 1.000 a 1.500 euros” [¿de dónde ha sacado esas estadísticas?] y que “ya todos piden un control de los bancos y de sus operaciones”… ¿En qué mundo vive Zapatero?

Fuente: http://ciudad-futura.net/2010/07/21/african-progress/

 


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