Sólo hay dos cosas infinitas, la estupidez humana y el universo, y de este último no estoy muy seguro.

Albert Einstein

Indicadores socioeconómicos. El Mercado Laboral (EPA TI10)
Daniel Lacalle - TerceraInformacion

MAY
10
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Si pasamos a los parados, sin lugar a dudas la gran catástrofe de la crisis, el aumento de su número ha sido constante (salvo un pequeño descenso en el tercer trimestre de 2009) superando ya los 4’6 millones, son 286 mil más en este último trimestre, casi 1’6 millones más que a finales de 2008 y casi 2’7 millones más que a finales del 2007, el incremento total ha sido de más del 140%, el total se ha multiplicado por casi 2’5.

Fecha: MAYO 2010
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En nuestro anterior análisis de la EPA (1) se hacía un repaso del año 2009, en el núcleo de la crisis económica, caracterizándolo como una año para olvidar, desde el punto de vista de la situación de los trabajadores dependientes, para la cuales se había ido degradando, en el primer trimestre de una forma catastrófica y luego gradualmente pero sin atisbos de romperse la tendencia. Estos hechos son perfectamente detectables en el número de la revista “Economistas” (2) que revisa los datos económicos de 2009 y de manera especial en el bloque “Capital humano y empleo” que coordina Felipe Sáez.

Virginia Hernanz y Mario Izquierdo nos recuerdan que “El mercado de trabajo español prolongó durante el año 2009 el intenso proceso de ajuste iniciado a mediados de 2008, hasta alcanzar un descenso acumulado del empleo superior a los 1’5 millones desde el máximo histórico alcanzado en el tercer trimestre del 2007”, la tasa de empleo se redujo al 61%, 5 puntos menos que en 2008, la destrucción de empleo se dio en asalariados y en autónomos, concentrada en los temporales, que descendieron casi un 20%, destacando la construcción por encima del 38% y llevando la tasa de temporalidad (TT), 10 puntos menos que en el periodo del auge. La crisis del empleo se dio dentro de los trabajadores a tiempo completo (-7’4%) mientras que los de tiempo parcial crecieron (1’6%). Por ramas el descenso fue generalizado, destacando el fuerte deterioro en la construcción y la industria, 25% y 15% respectivamente. Por colectivos destacan los descensos de empleo en los inmigrantes (9’5%), los varones (9’6%), los jóvenes (casi 24%) y los menos calificados (13’6%). En resumen, “en 2009 se observa un ajuste muy del nivel de empleo en la economía española, con especial intensidad en la construcción pero generalizado entre las distintas ramas productivas y generalizado, en su mayor parte, por los trabajadores con contrato temporal. A pesar de la ralentización de la población activa, esta evolución del empleo elevó la tasa de paro hasta niveles cercanos a los observados en la recesión de principios de los años noventa” (3). No menos importantes fueron los ajustes en la estructura ocupacional, como plantea Gloria Moreno “La relación entre la estructura sectorial y ocupacional lleva … a que sean unas ocupaciones concretas las que pierdan más empleo” en un mercado de trabajo con una muy fuerte dualización ocupacional, las ocupaciones que han perdido empleo están relacionadas con la alta temporalidad en las mismas (4).

Si entramos en el análisis de la EPA del primer trimestre de este año (TI10), dejando de lado el circo de demoras, filtraciones, “cocinas”, declaraciones y contradeclaraciones relativas al paro, cuando existía un lanzamiento mediático de que las cosas estaban empezando a mejorar y que por lo menos seguiría la tendencia a la atenuación de la sangría después del batacazo del primer trimestre de 2009 (cuando el número de parados aumentó en 983 mil pasando el total de los 4 millones, siendo las siguientes variaciones trimestrales de +126 mil, -14 mil y +204 mil, cifra esta última que ya no marcaba una atenuación significativa, todo sea dicho) saltó de nuevo el pánico (con el PP aprovechando para sacar la caja de los truenos por si podía arañar algún voto, pero sin dar ninguna medida concreta con el fin de al menos paliar la situación), el número de parados superaba los 4’6 millones (por encima de los fatídicos 4’5 millones) y la tasa de paro superaba el 20% (cifra también fatídica), el incremento en el número de parados ha sido de 286 mil (5).

De hecho, lo que ha ocurrido es que se ha mantenido, al alza, la tendencia del último trimestre de 2.009, que fue cuando verdaderamente se rompió la atenuación que sucedió al batacazo. En enero debíamos estar todos con la resaca de las fiestas y/o con los galgos y podencos de la trama Gürttel, Garzón, el Estatut y otras lindezas de nuestros maravillosos y democráticos sistemas políticos y judiciales; pero no es solo eso, cualquier interesado en el problema del paro podía saber que las cosas iban a salir como han salido, con unos incrementos de parados registrados en el INEM de alrededor de 80 mil mensuales en los tres primeros meses del año, las cifras de la EPA no podían ser más que las que han sido (6). 1.- Pero como venimos insistiendo en el seguimiento de la EPA desde finales del 2008 (7), el mercado laboral, la situación de los trabajadores en el mismo, es algo más que el paro, sin olvidar que en esta crisis el paro ha sido el componente más dramático y angustioso para millones de trabajadores. Por ello, y siguiendo el esquema de anteriores informes nos detendremos más en detalle en los datos recogidos en las Tablas I a VI.

En los datos básicos de la actividad laboral (Tabla I) el número de activos ha aumentado ligeramente y el de ocupados ha disminuido de forma nada despreciable, en más de 250 mil en el trimestre de estudio, lo cual supone una sangría en ocupación de más de 1’5 millones desde finales de 2008, alrededor de un 9’0% de ocupaciones desaparecidas durante el tiempo que llevamos de crisis. Los empleadores y autónomos también han ido descendiendo de forma constante, 12 mil en el último trimestre, más de 330 mil desde finales de 2008, casi el 11’5% de las ocupaciones en este grupo se han esfumado durante la crisis.

2.- Similar evolución que en los dos grupos vistos se ha dado en los asalariados, que conforman la gran mayoría de los ocupados, 240 mil menos en el último trimestre, 540 mil menos desde finales de 2008 y 1’43 millones menos desde finales de 2007, un 8´5% menos en el periodo de crisis transcurrido. Los temporales, aquellos que verdaderamente están pagando la crisis después de haber sufrido la parte mala del auge y de los cuales ya hemos insistido en los anteriores informes que han sido arrojados al paro o a la economía sumergida y en algunos casos lisa y llanamente expulsados del territorio nacional. Este grupo ha ido disminuyendo, con algunos altibajos (tercer trimestre de 2009), 166 mil menos en el último trimestre y 1’36 millones desde finales de 3008; la crisis, en esto se ha venido insistiendo en todos los análisis de la EPA, ha llevado a una reducción de la temporalidad aunque estos contratos cubren todavía a 1 de cada 4 asalariados, esta reducción se ha llevado a cabo de una forma brutal e inhumana, ya que los temporales son los cobran menos o ningún despido, menos o ninguna prestación por desempleo. La crisis ha conseguido lo que han sido incapaces de hacer las interminables reformas laborales (a una media de 1 cada 2’5 años) con sus rimbombantes titulaciones del tipo “por la estabilidad del empleo y la reducción de la temporalidad”.

3.- Si pasamos a los parados, sin lugar a dudas la gran catástrofe de la crisis, el aumento de su número ha sido constante (salvo un pequeño descenso en el tercer trimestre de 2009) superando ya los 4’6 millones, son 286 mil más en este último trimestre, casi 1’6 millones más que a finales de 2008 y casi 2’7 millones más que a finales del 2007, el incremento total ha sido de más del 140%, el total se ha multiplicado por casi 2’5. Los que es importante recordar, por aquello de que el mercado de trabajo es algo más que el paro, es que la suma de parados y temporales, la que podría relacionarse con el fenómeno del “paro flexible” en el que se ha basado nuestra época de “bonanza”, se mantiene prácticamente constante después del acelerón de 2007, con una ligera tendencia al alza y por encima de los 8 millones de personas, entre 8 y 8’33 millones permanentemente.

4.- Para dar una visión más amplia de nuestro mercado laboral, los inactivos básicamente se mantienen, alrededor de los 15’5 millones (menos en el tercer trimestre de 2009 en donde prácticamente llegaron a los 16 millones) y el ejército de reserva, es decir el potencial en capacidad de trabajo no utilizado, o despilfarrado si se prefiere (8), llega ya a superar al número de asalariados.

5.- Pasando a los porcentajes (ver Tabla II) la TA se ha mantenido muy estable, entre el 59 y 60%, la TO sin embargo ha sufrido un notable descenso, 20 puntos desde finales del 2008, la TS ha tenido un comportamiento estable, entre el 82’5 y el 83%, la TT ha bajado de forma sustancial, 6 puntos, la TTP ha ido tendencial y suavemente al alza, la TSub ha subido 2’5 puntos, pero se estabiliza desde el primer trimestre de 20009, la TInm descendió del 2007 AL 2009 parece haber iniciado una recuperación en el primer trimestre de 2010, pero sin alcanzar la cifra inicial, finalmente, el de la TP ha sido el movimiento más espectacular y más dramático, el mejor indicador de la degradación del mercad laboral para los trabajadores, la TP es 2’5 veces la de finales de 2007, ya al borde de la crisis pero todavía con el arrastre de la “bonanza”.

6.- Por otro lado, en la evolución de la temporalidad en los sectores público y privado (ver Tabla III), históricamente mucho mayor en el segundo, la diferencia entre ambas ha ido reduciéndose desde los 10 puntos de finales de 2005 a los aproximadamente 1 desde el último trimestre del 2008 manteniéndose alrededor de esa cifra de casi igualdad. Esto tiene una lectura muy clara, por un lado, si no hubiese sido por el por el sector público la sangría de los temporales hubiese sido mayor (ese sería el lado bueno) pero si el sector publico hubiese optado por empleo digno y de calidad la sangría de temporales hubiese también aumentado, pero a costa de elevar las condiciones globales de los trabajadores (y este es el lado malo). La TT ha tenido un descenso drástico, de 10 puntos porcentuales en el periodo aquí cubierto.

7.- En cuanto a las diferencias por género (ver Tabla IV), la mujer sigue teniendo una TA menor, aunque las diferencias se hayan atenuado en 4 puntos entre finales de 2007 y el primer trimestre de 2010 con el efecto de la crisis, la TS continúa siendo mayor en la mujer, la diferencia con los varones ha ido subiendo hasta finales de 2008 y desde entonces oscila entre 7 y 8 puntos, las diferencias en las TT han disminuido, puesto que las mujeres asalariadas han sufrido algo menos que los varones las consecuencias de la crisis, además esta diferencia ha vuelto a subir en el primer trimestre de este año, en el trabajo temporal, casi un monopolio femenino, las diferencias en las TTP nos dan una evolución casi constante, entre los 18 y 19 puntos, las diferencias en la TSub han sufrido altibajos y en conjunto han subido un punto, en las TInm las diferencias se han reducido en 1’5%, se ha expulsado, en términos relativos, a menos mujeres que a varones.

Finalmente, en las TP, es donde mejor se detecta que las mujeres han sido golpeadas menos drásticamente que los varones, las diferencias en esa tasa, siempre mayor para las mujeres que para los varones, no debe olvidarse, se han reducido en 4 puntos, hasta casi equilibrarse. Las mujeres siguen estando en el mercado laboral en peores condiciones que los hombres pero, al menos en función de las variables aquí estudiadas han mejorado, en términos relativos, su situación.

8.- Ya se ha indicado que la construcción y la industria son los sectores de actividad que de forma más aguda han sido golpeados por la crisis (si bien en desglose del sector servicios probablemente subsectores como hostelería, servicios a domicilio y comercio estaría en las mismas condiciones), pero de manera especial el primero (eso ya desde los primeros embates) (9). De hecho, el peso en la PA de la construcción (ver Tabla V) ha descendido en más de 3 puntos desde 2007, el descenso ha sido constante y de forma más notoria en 2008, que bajó 2 puntos; la relación industria/construcción, en personas activas, ha pasado de 1’23 a 1’46 del 2007 al 2009, si bien en 2010, por la incidencia de los ERE en la industria, ha vuelto a bajar a 1’3.

9.- La situación de los jóvenes (ver Tabla VI en donde se dan los datos para menores de 30 años) es a todas luces peor a la de la media descrita hasta ahora, son el 20% de la población mayor de 16 años, el 21’5% de los activos, el 18’5% de los ocupados, el 20’5% de los asalariados, el 35’5% de los temporales, el 27’5% de los trabajadores a tiempo parcial y el 32% de los parados, es decir, claramente son más activos, tienen menos acceso a los empleos y están mucho más precarizados, en función de la temporalidad, el tiempo parcial y el paro. Con relación a la media, su TA está 4 puntos por encima, la TO 11’5% por debajo, su TS 9 puntos por encima, la TT 19 puntos más, la TTP 8’5 puntos por encima y la TP 12 puntos más.

En estos jóvenes en relación a los varones las mujeres son menos activas, encuentran más empleo, tiene mayor salarización, la temporalidad es casi igual, en jornada parcial prácticamente les doblan y en el paro están 5 puntos por debajo, mostrando de nuevo la menor incidencia de la crisis para ellas.

La pregunta del millón es ¿qué viene ahora, qué se puede prever? Hasta ahora las cosas no han venido como se esperaba y el hacer vaticinios es un ejercicio de estilo de valor casi nulo, desde luego no parece que pueda deducirse nada útil de la inoperancia del gobierno y los agentes sociales, de la desfachatez de la patronal, del catastrofismo electoralista del PP, de los ataques indisimulados a los intereses de los trabajadores desde instancias como el FMI, G-20, Banco de España y otras exigiendo ajustes extremos, eso sí para los más débiles, y reformas laborales limitadas a pérdidas de derechos y condiciones de vida y trabajo. Datos como el del paro registrado en el INEM o el mínimo repunte del PIB en abril permitirían un cierto aval a la postura de que “las cosas empiezan a ir por buen camino”, de la mano del ciclo económico, desde luego. Pero los ataques especulativos contra el euro, el caso griego y la reacción del Consejo de Europa y el BCE (dispuestos a ayudar prestando a los bancos al 1% para comprar deuda griega al 5-7%, pagando ese diferencial el conjunto de la población, en su mayoría trabajadora) junto con las peticiones anti-trabajadores ya indicadas señalan una ofensiva cruel y sostenida que, en las antípodas de un ilustre reaccionario como “El gatopardo” de Lampedusa” (“hace falta que todo cambie para que todo siga igual”) pretende imponer que “hace falta que nada cambie para que todo siga igual, o más bien a peor”.

Madrid, mayo de 2010

NOTAS.

  1. .- Ver www.fim.org.es, link “Publicaciones”, “Indicadores socioeconómicos”. D. Lacalle “2009 un año para olvidar”.
  2. .- “Economistas” nº 123, “España 2009. Un balance” (Colegio de Economistas de Madrid, 2010).
  3. .- V. Hernanz y M. Izquierdo, “Empleo y mercado de trabajo, balance global”, “Economistas..” op. cit. pp. 204-211.
  4. .- G. Moreno, “Ajustes ocupacionales en la crisis”, “Economistas..” op.cit. pp. 213-9.
  5. .- Para los trimestre intermedios de 2009 ver D. Lacalle, op. cit. en nota 1, Tabla I.
  6. .-Debo este apunte a una comunicación verbal sobre un seguimiento detallado desde CCOO del paro registrado en el INEM.
  7. .- Todos los informes se encuentran en www.fim.org.es, ver nota 1.
  8. .- Como hipótesis aquí hemos supuesto que este ejército de reserva está formado por el 70% de los inactivos más los parados, aunque quizás el 70% sea un porcentaje alto y además habría que restarle entre una cifra equivalente al 10-15% de la PA que se encuentra en la economía sumergida.
  9. .- Ver D. Lacalle, “¿Quién va a pagar la crisis económica?” en “Noticias Obreras” nº 1459 (HOAC, Madrid, julio 2008) y “El paro en la construcción” en “Noticias Obreras” nº 1468 (HOAC, Madrid, agosto 2008).

*Daniel Lacalle, Fundación de Investigaciones Marxistas.

 

 


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