EEUU y sus aliados de la OTAN preparan una nueva invasión de Somalia

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La 15ª cumbre bianual de la Unión Africana celebrada en Kampala (Uganda), terminó el 27 de julio con resultados diversos respecto al apoyo a los planes de EEUU y Europa Occidental para incrementar la intervención militar extranjera en la cercana Somalia.

AGOSTO 2010Escuchar
Rick Rozoff
Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


La 15ª cumbre bianual de la Unión Africana celebrada en Kampala (Uganda), terminó el 27 de julio con resultados diversos respecto al apoyo a los planes de EEUU y Europa Occidental para incrementar la intervención militar extranjera en la cercana Somalia.

Se informó a los 35 jefes de estado presentes en la reunión que se había autorizado el despliegue de 2.000 soldados africanos más en apoyo del asediado Gobierno Federal de Transición (GFT) que Occidente patrocina en Mogadiscio, elevando así la cifra total de efectivos a 8.000, pero es probable que el nuevo contingente esté sólo constituido por soldados de Uganda y Burundi, que forman los aproximadamente 6.000 que ya sirven en la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM, por sus siglas en inglés). Hay informes que dicen que no está muy claro que el refuerzo se haga con otros 2.000 soldados procedentes de Djibouti y Guinea, y que está por ver si finalmente se despliegan, a no ser que se ejerzan presiones sobre esas dos naciones y otras de fuera del continente.

AMISON es sucesora de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD, por sus siglas en inglés) de la Misión en Apoyo de la Paz en Somalia (IGASOM, por sus siglas en inglés), creada en 2005 por el grupo de seis miembros que incluye a Djibouti, Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán y Uganda, que también tenía que proporcionar 8.000 soldados para el despliegue en Somalia. Los 53 miembros de la Unión Africana, excepto Uganda y Burundi, se han resistido a comprometer unidades militares para que intervengan en los combates en Somalia, ya fuera contra la Unión de Tribunales Islámicas hace cinco años o contra los insurgentes al-Shabaab ahora.

A finales de 2006, la Secretaria de Estado Condoleeza Rice se reunió con el Ministro de Asuntos Exteriores de Uganda, Sam Kutesa, para planificar una operación de la IGASOM y, en enero de 2007, Uganda comprometió sus primeras tropas que, junto con las incluidas en una oferta de Nigeria, suponían un total de 8.000 soldados.

Tres años y medio después, hay sólo 6.000 soldados extranjeros en Somalia (ahora bajo la AMISOM, con la única diferencia del acrónimo utilizado) y todos los de Uganda y Burundi, ambas naciones sucedáneas y  clientes militares  de EEUU.

La Unión Africana (UA) aprobó inicialmente la AMISOM el 19 de enero de 2007, otorgándole un mandato de seis meses. En julio de 2010, los principales actores tras esa misión, EEUU y sus aliados de la OTAN de la Unión Europea, están presionando para que se incremente la intervención armada en Somalia con más soldados ugandeses entrenados por Occidente para dirigir las operaciones abiertas de combate: Es decir, que se cambia el mandato, por utilizar los términos empleados para enmascarar la agresión militar, de mantenimiento de la paz a imposición de la paz.

El primer intento de EEUU y sus aliados no africanos por imponer un gobierno obediente en la nación del Cuerno de África, la invasión de Etiopía en diciembre de 2006, contó con la ayuda del Mando Conjunto de Operaciones Especiales del Pentágono (liderado hasta principios de 2006 por el ahora retirado General Stanley McChrystal), quien dirigió las operaciones militares en el interior de Somalia hasta el comienzo del siguiente año. En aquel tiempo, Etiopía era el segundo mayor receptor de la ayuda militar estadounidense en África (siendo Djibouti, otro de los tres países que bordean Somalia, el primero) y con la presencia de personal militar estadounidense estacionado en el país. El Pentágono proporcionó logística y otras ayudas para la operación.

Al margen de la recientemente terminada cumbre de la Unión Africana, el Secretario Adjunto de Estado para África de EEUU, Johnnie Carson, “se reunió con los presidentes de Somalia, Tanzania, Djibouti y Uganda, además de con el primer ministro de Etiopía en una sesión a puerta cerrada” para promover más operaciones militares agresivas en Somalia. Se citó al funcionario del Departamento de Estado diciendo: “Nos marchamos más unidos y comprometidos a trabajar juntos para fortalecer el GFT, para ayudar a fortalecer la AMISON, para ayudar a fortalecer las fuerzas que estabilicen Somalia y para ayudar a hacer cuanto podamos para derrotar a al-Shabab. Al-Shabab representa una influencia extranjera negativa que no sólo resulta destructiva en Somalia sino en toda la región”. [1]

Nótese el oprobio que se quiere atribuir a la palabra extranjero. Con lo que Carson denominó “una llamada de atención no sólo para la región sino para África como un todo” [2] sonaba a los atentados de la capital ugandesa del 11 de julio y a más tropas armadas extranjeras, entrenadas y trasladadas en avión por las grandes potencias desde Norteamérica y Europa, destinadas a desplegarse en Somalia.

Funcionarios de la Unión Europea y de Gran Bretaña y Francia –los dos principales amos históricos coloniales sobre el continente africano- estuvieron presentes en el encuentro con Carson y con los apoderados de EEUU en África Oriental [3]. Un informe de Voice of America sobre la reunión a puerta cerrada recordaba a los lectores que: “La Unión Europea, las Naciones Unidas y los EEUU son los principales contribuyentes financieros a la fuerza de mantenimiento de la paz AMISON de la UA en Somalia”. [4]

Las presiones produjeron pocos resultados. A pesar de las proclamas del presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping de Gabón, de que tropas de Djibouti y Guinea (Conakry) se unirían a las fuerzas de AMISON/IGAD de Uganda y Burundi, las nuevas tropas vendrán, casi con seguridad, enteramente de estas últimas dos naciones. Asimismo, las casi tres docenas de jefes de estado en la Cumbre de la UA rechazaron la demanda ugandesa (y occidental) de unas reglas de compromiso del mandato para una “imposición de la paz”.

El actual presidente de la UA, el presidente de Malawi Bingu ua Mutharika, dijo a los informadores: “Ha habido llamamientos para cambiar el mandato y conseguir un enfoque más enérgico ante los ataques de los insurgentes en Somalia por parte de Uganda y Burundi para llegar más allá de Mogadiscio, que es su límite actual, pero no hemos tomado ninguna decisión sobre ese punto”.

Sin embargo, Ping indicó que EEUU y sus aliados de la OTAN no han abandonado sus planes de intensificar las operaciones militares en Somalia, afirmando: “Necesitamos equipamiento para ajustar el cambio en el enfoque del combate. Para eso necesitamos aviones. EEUU y el Reino Unido están considerando nuestra petición…” [5] También mencionó que Francia proporcionaría nuevos aviones.

Incluso el Fiscal General de EEUU, Eric Holder, asistió a la cumbre de la UA como representante de la administración Obama e intentó imponer sus opiniones sobre la organización compuesta por 53 naciones. Antes de que empezara la cumbre, se reunió con varios de los jefes de estado del continente y en un discurso preparado para la cumbre afirmó que “EEUU… reconoce que acabar con la amenaza de al-Shabaab en el mundo supondrá algo más que el cumplimiento de la ley. Esto es por lo que estamos trabajando estrechamente con la UA en apoyo de la Misión de la UA en Somalia. EEUU aplaude las heroicas contribuciones que se hacen diariamente por los soldados de Uganda y Burundi, y nos comprometemos a mantener nuestro apoyo a la UA y a la Misión de la UA en Somalia”. [6]

Apenas armados, Washington ha elevado a los combatientes de al-Shabaab al estatus de amenaza para el mundo, aunque el colega de Holder, Carson, limitó su hipérbole a tildarles de “influencia negativa… en toda la región”. Por cierto, al grupo se le han atribuido los dos atentados en Kampala como una advertencia a Uganda para que se lleve (y sobre todo no aumente) sus tropas de Somalia, pero en realidad parece ser más bien una provocación diseñada para conseguir el resultado contrario.

Cuatro días antes de que comenzara la cumbre de la UA, los jefes de defensa de las seis naciones de la IGAD –Uganda, Djibouti, Egiopía, Kenia, Somalia y Sudán- se reunieron para discutir si impulsaban los despliegues de tropas hacia Somalia.

Semanas antes, la IGAD había recomendada que no ya la anteriormente citada cifra de 8.000, sino hasta 20.000 soldados extranjeros podrían desplegarse en Somalia en otro intento de salvar el Gobierno Federal de Transición, que ni siquiera controla gran parte de la capital del país a pesar de los 6.000 soldados ugandeses y burundeses sirviendo como ejército. 20.000 soldados extranjeros entrando en Somalia frente a una abrumadora oposición popular no es una misión de mantenimiento de la paz. Es una invasión.

A mediados de julio, las autoridades ugandesas anunciaron que sus vecinos en la IGAD y en la Brigada de Intervención Rápida en África Oriental (EASBRIG, por sus siglas en inglés) –Burundi, Comores, Djibuti, Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán, Seychelles, Somalia y Uganda- habían dado un “apoyo blando” a que Uganda “pasara a la ofensiva en Somalia”.

“Las autoridades ugandesas confirman ahora que Kampala está siguiendo una estrategia de doble vía contra al-Shabaab en Somalia, con o sin consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU”. Un informe de prensa reveló que la administración de Yoweri Museveni está preparada para movilizar a la totalidad de los 20.000 soldados necesarios para una invasión a escala total de Somalia y “fuentes militares dicen que Uganda siente que tiene capacidad para ir en solitario a Somalia y ha ido acumulando fuerza militar para tal eventualidad”. [7]

La fuerza aérea de la nación ha adquirido recientemente “nuevos aviones para su arsenal” de los patronos occidentales “en lo que los observadores consideran una iniciativa concertada para aumentar la capacidad militar de Uganda”.

La semana pasada, un portavoz del Ministerio de Defensa afirmó: “Somos uno de los ejércitos más eficientes de África. Podemos defender nuestro país en cualquier lugar, incluso dentro de Somalia”. El portavoz, el Teniente Coronel Felix Kulaigye, añadió: “A cualquiera que nos traiga la guerra, se la vamos a devolver. Perseguiremos a al-Shaabab desde Somalia, de acuerdo con los deseos del Gobierno Federal de Transición”. [8]

Durante la última invasión y ocupación de Somalia, la de Etiopía, que se extendió de diciembre de 2006 a enero de 2009, los combates entre fuerzas invasoras similares de 20.000 soldados y las milicias somalíes provocaron la muerte de más de 16.000 civiles y el desplazamiento de cientos de miles sólo de la capital en 2007, según la Organización por los Derechos Humanos y la Paz Elman, con sede en Mogadiscio.

El mandato de la AMISOM (aprobado por la UA pero, como se ha visto antes, sin el apoyo de los estados miembros excepto Uganda y Burundi) excluye el despliegue de tropas de las naciones que bordean Somalia –Djibuti, Etiopía y Kenia-. Las fuerzas y equipamiento del ejército ugandés tienen que cruzar Kenia para llegar al país; es decir, que tienen que ser aerotransportadas por el Mando para África de los EEUU (AFRICOM, por sus siglas en inglés) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia zonas de la capital somalí que no estén bajo control de los rebeldes.

El gobierno ugandés, en gran medida desairado en la cumbre de la UA, está presionando por el despliegue inaugural de las diez naciones del Mecanismo de la EASBRIG en Somalia, que ensancharía apreciablemente el ámbito del conflicto. Además, está planeando utilizar foros como los de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos (ICGLR, por sus siglas en inglés) –cuyos miembros son Angola, Burundi, la República Centroafricana, la República del Congo, la República Democrática del Congo, Kenia, Ruanda, Sudán, Uganda, Tanzania y Zambia- “que cuenta ya con disposiciones que ofrecen algún espacio a la intervención”.

“Somalia ha solicitado ya convertirse en miembro; una vez que se apruebe esa petición, Uganda podrá trabajar junto con el Gobierno Federal de Transición y combatir a al-Shaabab bajo el marco jurídico que gobierna la organización”. [9]

El 20 de julio, el jefe de AFRICOM, el General William Ward, dirigía el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos en Washington DC y prometió que EEUU “proporcionará más entrenamiento, transporte y ayuda logística a la misión de la UA conocida como AMISON”. Asimismo, “en una reunión informativa a los periodistas de la pasada semana, un alto funcionario de la administración Obama dijo que EEUU quiere ‘reforzar las capacidades’ de la AMISON y del gobierno [somalí de transición]”. [10]

A finales de abril, el general de brigada Silver Kayemba, encargado del entrenamiento y de las operaciones de la Fuerza de Defensa Popular Ugandesa (UPDF, por sus siglas en inglés), estaba en EEUU y visitó los cuarteles del Ejército de EEUU para África, el Pentágono, la Universidad de la Defensa Nacional y una base del cuerpo de marines. Kayemba, que también se entrenó en EEUU, dijo: “Esta visita fortalece nuestra relación con las Fuerzas Armadas estadounidenses, especialmente con el Ejército para África. Estamos fomentando una cooperación más estrecha en el futuro”. [11]

El mes pasado, los oficiales de la 17ª Fuerza Aérea de EEUU, el componente aéreo de AFRICOM (Fuerzas Aéreas para África) que tiene su sede en la Base Aérea de Ramstein en Alemania, viajaron a Uganda para lo que se ha descrito como “un acontecimiento de compromiso… a fin de discutir actuales y futuras actividades de cooperación entre la Fuerza de Defensa Popular de Uganda (UPDF, por sus siglas en inglés), la Fuerza Aérea de Defensa Popular de Uganda y las Fuerzas Aéreas para África”.

El jefe de la delegación de EEUU, el General de Brigada Michael Callan, visitó el campo aéreo y los hangares de la logística en la Base Entebbe de la Fuerza Aérea y “se reunió con un representante de DynCorp, la contratista del Departamento de Estado de EEUU… que apoya al UPDF con suministros aéreos y movimientos de tropas de fuerzas ugandeses, burundesas y somalíes dentro y fuera de Mogadiscio…” DynCorp International es una compañía militar privada que recibe del gobierno federal estadounidense casi todos sus contratos, por un valor de 2.000 millones de dólares anuales.

El General Callan afirmó: “Uganda es uno de los dos únicos países que apoyan actualmente la misión de la AMISOM de la ONU. Aunque se contrate el puente aéreo, es bueno contar con el acuerdo de esas misiones en tierra y con las capacidades del UPDF mientras trabajamos por una futura fuerza aérea e iniciativas conjuntas”.

El agregado militar y de defensa en la embajada estadounidense en Kampala añadió: “Hemos estado trabajando con sus fuerzas armadas durante algún tiempo, proporcionando grandes oportunidades de entrenamiento a través del International Military Education and Training del Departamento de Estado, o programa IMET y operaciones multinacionales de mantenimiento de la paz. Ahora a ellos les gustaría que hiciéremos lo mismo con sus fuerzas aéreas”. [12]

Ambos oficiales militares estadounidenses incidieron en el papel del Pentágono a la hora de mejorar la fuerza aérea de Uganda para operaciones futuras. “La 17ª Fuerza Aérea se centra en quienes tienen gran necesidad de realizar actividades con las fuerzas aéreas”, como afirmó el agregado militar teniente general del ejército Gregory Joachim. [13]

Al desarrollar asociaciones militares colectivas regionales y bilaterales con la mayoría de las naciones en África a través de AFRICOM, EEUU trabaja estrechamente con sus aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Este último mes de marzo, “altas personalidades del Mando para África estuvieron en Bruselas… tratando de crear bases de cooperación con la Unión Europea para impulsar el entrenamiento y reformas de las fuerzas de seguridad africanas…” [14]

El Pentágono tiene entre 2.500 y 3.000 soldados de todas las cuatro ramas importantes del ejército asignados a la Fuerza Conjunta Combinada-Cuerno de África estacionado en el Campo Lemonnier en Djibouti, el vecino de Somalia por el norte. Francia tiene su base militar más grande en ultramar y 3.000 soldados en la misma pequeña nación. Varios cientos de tropas de Gran Bretaña, Alemania, Holanda y España se han desplegado también bajo los auspicios de la OTAN desde el comienzo de la década. EEUU ha utilizado su aeródromo en Djibouti para lanzar ataques sobre Somalia y el Yemen.

El pasado año, el Pentágono reforzó su segunda mayor instalación en la zona, en la nación de Seychelles en el Océano Índico, donde ha desplegado 130 soldados, helicópteros y aviones no tripulados Reaper y tres antisubmarinos Orion P-3 y aviones para la vigilancia aérea.

Además de la Fuerza Multinacional Combinada del Destacamento 150, dirigida por EEUU, y los despliegues navales de la Fuerza Combinada del Destacamento 151 cerca de las costas de Somalia (con las instalaciones logísticas en Djibouti), la OTAN y la Unión Europea están llevando a cabo operaciones navales complementarias, la Operación Escudo Oceánico y la Fuerza Naval de la Unión Europea (EU NAVOR, por sus siglas en inglés) en Somalia con la Operación Atalanta, respectivamente. El pasado mes de marzo, la OTAN anunció que extendía su despliegue por otros –algo sin precedentes- tres años, hasta finales de 2012. El pasado mes, Holanda “aceptó la petición de la OTAN de desplegar un submarino cerca de la costa de Somalia…” [15]

En junio, la UE siguió la iniciativa de la OTAN cuando sus ministros de asuntos exteriores acordaron prolongar la Operación Atalanta hasta diciembre de 2012. Un comunicado de prensa de aquel momento revelaba la estrategia global occidental en la región del Cuerno de África, que no se limita en absoluto a “combatir la piratería”: “Las causas-raíz de la piratería en África Oriental están en tierra. Para abordarlas, la actual operación naval se combina con la misión de entrenamiento de la UE para Somalia (EUTM, por sus siglas en inglés), que contribuye al fortalecimiento de las fuerzas de seguridad somalíes”. [16]

En realidad, la UE está entrenando soldados somalíes en Uganda para la guerra en su suelo patrio y la OTAN está enviando soldados burundeses y ugandeses con el mismo propósito.

Una página en Internet de la OTAN revelaba en marzo que “EEUU ha dirigido puentes aéreos bajo la bandera de la OTAN en apoyo de… las rotaciones de tropas ugandesas. El puente aéreo, que comenzó el 5 de marzo de 2010 y se completó el 16 de marzo, fue emprendido por DynCorp International, la contratista de EEUU, y transportó 1.700 soldados ugandeses de Uganda a Mogadiscio y está volviendo a desplegar 850 soldados ugandeses fuera de Mogadiscio.

“Parte de esta política es el acuerdo actual de la OTAN de proporcionar apoyo estratégico trasladando por aire y mar a las tropas de la UA de los países contribuyentes que desean desplegarse en Somalia, recientemente ampliado por la OTAN hasta el 31 de enero de 2011”. [17]

Con el despliegue de los Grupos 1 y 2 de la Fuerza Marítima de Respuesta de la OTAN cerca de las costas de Somalia, primero con la Operación Proveedor Aliado y, desde el pasado agosto, con la Operación Escudo Oceánico, el bloque militar occidental ha ampliado sus casi nueve años de misión de vigilancia y control naval de la Operación Esfuerzo Activo por todo el Mar Mediterráneo hacia el Golfo de Aden hasta el Mar Arábigo y el Golfo Pérsico.

El comandante actual de Escudo Oceánico, el Comodoro holandés Michiel Hijmans, mantuvo una reunión a bordo del buque insignia de la misión de la OTAN el 12 de julio con dirigentes de la región semi-independiente de Puntland en Somalia, que se ha convertido en un importante elemento de las bases terrestres de las operaciones de la OTAN en el Cuerno de África. Según el bloque: “El objetivo de las conversaciones era reforzar la relación existente desarrollada entre la OTAN y las autoridades de Puntland”. [18]

Varios días después, la flotilla de la OTAN atracó en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos, donde el Comodoro Hijmans abordó el tema de la “caza de piratas somalíes” en el Mar Rojo, una zona aún no cubierta por el mandato de Escudo Oceánico. Los buques de guerra de la OTAN en el Mar Rojo se situarían cerca de las costas de Egipto, Sudán, Eritrea, Arabia Saudí, Yemen, Djibouti, Jordania e Israel y se conectarían con las operaciones navales de la OTAN a través del Canal de Suez con la Operación Esfuerzo Activo del Mediterráneo.

A primeros del pasado mes, el agregado militar francés en Somalia dijo que el “gobierno de la república de Francia ha pedido a Uganda y a otras naciones africanas que envíen más tropas al país asolado por la guerra, Somalia”, e instó a “que más estados africanos enviaran tropas a Somalia…” `19]. Francia será un instrumento para presionar a Djibouti y Guinea para que envíen tropas a Somalia, al ser ambos países antiguas colonias francesas y Djibouti miembro de la Comunidad Francesa.

Francia está entre los diversos estados de la UE que han enviado tropas a Uganda para entrenar a 2.000 soldados somalíes en los combates en casa. Las otras son España (que está a cargo de las tropas), Gran Bretaña, Alemania, Italia, Grecia, Hungría, Bélgica, Portugal, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, Irlanda, Malta y Chipre. Toda una operación de la OTAN en todo excepto en el nombre. Las tropas alemanas que se desplegaron en mayo “se quedarán durante un año en África Oriental”. [20]

Según el Christian Science Monitor, “El dinero para el apoyo logístico viene de EEUU, que, al parecer, ha bombeado ya millones de dólares en parecidos y reducidos programas de entrenamiento dirigidos por los ejércitos locales en Uganda y Djibuti durante los últimos dieciocho meses.

“El programa de la UE para entrenar a un ejército que combata por el asediado gobierno de transición de Somalia implica a 150 instructores de 14 países de la UE a un coste de 6 millones de dólares.”

El artículo antes citado proporcionada también la información siguiente:

“Desde 2004, EEUU ha empleado inmensos recursos en iniciativas tales como la EASTBRIG, utilizando contratistas privados y asesores militares para entrenar a casi 60.000 soldados africanos, tales como … los ruandeses… AFRICOM ha entrenado también fuerzas especiales congoleñas para que actúen en los bosques ricos en minerales del país y ha reformado prácticamente todo el ejército nacional de Liberia. EASBRIG es un ejemplo de lo que la Secretaria de Estado Hillary Clinton llama ‘poder inteligente’, una mezcla de poder militar y construcción nacional que se parece mucho al concepto de Rumsfeld de la ‘guerra larga’… Ha habido críticas comparando a AFRICOM con el caballo de Troya, utilizando la tapadera de la ayuda humanitaria para perseguir los verdaderos intereses estratégicos de EEUU.” [21]

Se espera que la EASBRIG se engrose con varios miles de tropas más procedentes de hasta catorce naciones.
Una de las misiones principales de AFRICOM es crear, entrenar y desplegar fuerzas militares que promuevan los objetivos generales de Occidente y de EEUU en África, el segundo continente más poblado del mundo. Somalia es el primer ensayo.

Notas

1. Voice of America News, 26 julio 2010
2. CNN,  27 de Julio de 2010
3. Voice of America News, 26 julio 2010
4. Ibid
5. CNN, 27 julio 2010
6. Departamento de Justicia de EEUU, 25 julio 2010
7. The East African, 19 julio 2010
8. Ibid
9. Ibid
10. Voice of America News, 20 julio 2010
11. Mando para África de EEUU, 30 abril 2010
12. Fuerzas Aéreas de EEUU en Europa, 2 junio 2010
13. Ibid
14. Europolitics, 5 marzo 2010
15. BBC News, 22 junio 2010
16. Defense News, 15 junio 2010
17. OTAN, Allied Command Operations, 18 marzo 2010
18. OTAN, Supreme Headquarters Allied Powers Europe, 13 julio 2010
19. Uganda Government news, 9 julio 2010
20. Associated Press, 31 marzo 2010
21. Christian Science Monitor,  18 junio 2010
Rick Rozoff es un frecuente colaborador de Global Research. Lleva más cuarenta años implicado en los esfuerzos contra la guerra y contra la intervención. Vive en Chicago (Illinois). Es administrador de la página de Internet Stop.NATO.
Fuente original: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20365

Rick Rozoff - Rebelion