Un banco en la cama siempre es un banco

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En una de las escenas más divertidas de la delirante Amanece que no es poco, un padre (Luis Ciges) y un hijo (Antonio Resines) se ven obligados a compartir cama por una noche. Cuando se acuestan, el padre, dando la espalda al hijo, le pregunta: “Supongo que me respetarás, ¿eh, Teodoro?”. El hijo se revuelve molesto, y el padre remata: “Déjate, déjate, que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama.”

JULIO 2010

Isaac Rosa – Comité de Apoyo de ATTAC España

En una de las escenas más divertidas de la delirante Amanece que no es poco, un padre (Luis Ciges) y un hijo (Antonio Resines) se ven obligados a compartir cama por una noche. Cuando se acuestan, el padre, dando la espalda al hijo, le pregunta: “Supongo que me respetarás, ¿eh, Teodoro?”. El hijo se revuelve molesto, y el padre remata: “Déjate, déjate, que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama.”

A mí ese chiste (búsquenlo en Youtube), versión cómica del clásico “la cabra siempre tira al monte”, me viene a la cabeza mucho últimamente, cuando veo cómo “los mercados” se están aprovechando de la crisis. Ayer lo recordé de nuevo, después de que el Tesoro español colocase 3.000 millones de euros en deuda pública al 5%, el interés más alto de los últimos años.

Como no hay muchos productos que tengan hoy esa alta rentabilidad y que además sean seguros (pues por mucho que alarmen España no va a dejar de pagar su deuda), hubo tortas para adquirirlo: en la subasta la demanda fue más del doble de lo ofertado. Y uno se pregunta: ¿quién compra esa deuda? ¿Los chinos, como se ha dicho últimamente? En parte sí, pero principalmente son bancos europeos quienes compran nuestra deuda, y a la cabeza los bancos españoles, que hacen patria al mismo tiempo que un buen negocio.

Como ya sabrán, los bancos llevan tiempo cogiendo prestado dinero del Banco Central Europeo (BCE) al 1%, y usándolo para comprar deuda pública a tipos mucho más altos. ‘Carry trade’ se llama la jugada. Lo reconocía la presidenta de Banesto, cuyo banco toma dinero del BCE por ser barato, pese a tener un exceso de liquidez.

Se suponía que la barra libre del dinero barato era para que fluyese, hubiera liquidez y créditos. Pero los bancos cierran el grifo, pues les trae más cuenta coger dinero al 1% y comprar deuda con un 5% de interés, antes que prestárselo a una empresa o particular que igual luego no pueden ni devolverlo. ¿Y qué se esperaban? ¿Que los bancos iban a perderse un negocio así? Claro que no. Un banco en la cama siempre es un banco en la cama, y no te respeta ni aunque seas su padre.

Artículo publicado en Público.


 

Isaac Rosa - ATTAC