España: Sebastián cede ante el 'lobby' industrial y carga a las familias toda la subida de la luz

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Los hogares y las pequeñas empresas serán los grandes paganos de la subida de la luz que en plena crisis prepara el Gobierno para el 1 de julio. La propuesta remitida por Industria a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) recoge una subida de las tarifas de acceso del 10% para los hogares y pymes, así como de un 5% para las empresas medianas. Un incremento que se traduciría en una subida del recibo en torno al 4% para las familias. Más tranquila pasará el trance la gran industria, que no sufrirá incremento alguno después de transmitir a Miguel Sebastián a mediados de mayo su indignación por el alza de las tarifas de acceso.

JUNIO 2010

Cotizalia
09/06/10

Los hogares y las pequeñas empresas serán los grandes paganos de la subida de la luz que en plena crisis prepara el Gobierno para el 1 de julio. La propuesta remitida por Industria a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) recoge una subida de las tarifas de acceso del 10% para los hogares y pymes, así como de un 5% para las empresas medianas. Un incremento que se traduciría en una subida del recibo en torno al 4% para las familias. Más tranquila pasará el trance la gran industria, que no sufrirá incremento alguno después de transmitir a Miguel Sebastián a mediados de mayo su indignación por el alza de las tarifas de acceso.

“De alguna parte hay que sacar el dinero. Si no se puede subir la tarifa a los grandes industriales…”, aseguraban ayer fuentes del sector, destacando la tarea de lobby ejercida por estas empresas en la última época. El diario Cinco Días publicaba el 17 de mayo que doce asociaciones representantes de sectores intensivos en el consumo de energía habían creado una plataforma para hacer fuerza ante Industria. Entre los representados se encuentran el sector del automóvil, los azulejos, el cemento, la siderurgia o el papel, con asociaciones de peso como Anfac o Confemetal. En conjunto suponen el 40% del consumo total de electricidad.

Su principal queja es que la liberalización de hace un año no ha reducido los precios debido a lo elevado de las tarifas de acceso, que sirven, entre otras cosas, para pagar las primas a las renovables. De confirmarse la propuesta de Industria, Sebastián accedería a los deseos de la gran industria al tiempo que manda otro sombrío mensaje a las empresas de renovables, para las que prepara un duro recorte de las primas, que podría tener incluso carácter retroactivo. “Industria no tiene más remedio que subir el precio de la luz. Casi la mitad del alza se va en sufragar las primas a las energías limpias”, era el mantra que se repetía ayer desde las patronales y las grandes compañías afectadas.

En medio de la guerra, los hogares y las pymes sufrirán la parte del león de la subida, después de que el aumento acumulado del precio de la luz para las familias fuera del 5,5% en 2009 y el 1 de enero de 2010 las tarifas volvieran a subir un 2,64%. La Unión de Consumidores de España (UCE) definió muy bien el escenario actual al apuntar que “no es de recibo esta subida en pleno debate fotovoltaico, de las renovables y en general sobre el sector eléctrico. La incertidumbre la pagan las familias frente a los sectores primados”.

En todo caso, Industria precisó que las tarifas remitidas a la CNE “retribuyen los costes regulados del sistema eléctrico (redes, etc.) y representan sólo una parte de la tarifa de último recurso (TUR)”, a la que están acogidos más de 26 millones de familias y pymes. Recuerda el Ministerio que la otra parte sale de la subasta de comercializadoras que se celebrará a finales de junio, por lo que “no se dispone de la información indispensable” para saber cuál será el precio de la electricidad el 1 de julio. En román paladino, que de momento sólo se trata de una declaración de intenciones.

A golpe de ‘globo sonda’

Una argumentación de la que buena parte del sector desconfía. “Forma parte de la ceremonia de la confusión del Ministerio”, se apunta desde una compañía. “Es bastante normal. Industria hace una propuesta, la CNE la informa y el Consejo de Ministros no hace al final ni una cosa ni la otra. Que nadie dude de que van a intentar compensar la subida de las tarifas de peaje con la subasta, para que al final el incremento esté por debajo del 4%. Es lo que ya hicieron en diciembre para que el incremento de la luz fuera políticamente aceptable”, se apunta desde el sector. En condiciones normales, el 40% de la tarifa de peaje es el porcentaje que finalmente se repercute en el recibo de la luz.

 

Desde el sector renovable había coincidencia ayer en que la factura eléctrica es independiente de la decisión que tome Industria sobre su problemática. Y se tiraba por elevación. “Una subida de la luz del 4% es el equivalente a los 400 millones en ayudas al carbón que se cargarán en la tarifa. Entre 1990 y 2008, el precio de la electricidad cayó un 38,8% a precios constantes. Puede que en los dos últimos años se haya corregido algo esa tendencia, pero lo que se paga sigue sin reflejar su coste real. El PP se olvidó del precio real de la electricidad y el PSOE no tocó el precio durante la primera legislatura”, se decía desde una de las empresas afectadas.

 

Paradójicamente, la subida es insuficiente para las eléctricas pero un golpe duro para los hogares. Eso sí, con todos mirando a las renovables. “Un 4% sería mucho menor de lo que ha pedido la CNE, que tradicionalmente habla de subidas del 20% para acompasar coste real y precio. De hecho, esa subida no es nada. Que nadie se olvide de en julio el IVA que se aplica en el recibo de la luz se subirá del 16% al 18%”, se apunta desde una empresa. El presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró, ya apostó recientemente por una subida de la luz del 20% para soportar las energías renovables. Las primas superaron en 2009 los 6.000 millones de euros.

Cotizalia