IU y UPyD se quedan solos en el Congreso reclamando el cambio de la fraudulenta Ley Electoral

Comparte

El resto de grupos descalifican la propuesta como una "falta de respeto al Parlamento"

FEBRERO 10

Los diputados de UPyD, Rosa Díez, e Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, se quedaron solos ayer en el Congreso al defender una propuesta que abogaba por una reforma electoral que incluye medidas como elevar de 350 a 400 el número de diputados para dar más proporcionalidad a la representación popular.

 

Se trataba de una proposición no de ley de UPyD en la que se instaba al Gobierno a promover un proyecto de ley para la reforma electoral, en la línea de algunas de las recomendaciones emitidas hace un año por el Consejo de Estado, como elevar a 400 el número de diputados o modificar el sistema D’Hont para atribuir escaños.

 

La iniciativa ha suscitado el rechazo de los demás grupos, desde los nacionalistas de CiU y el PNV hasta los mayoritarios del PP y el PSOE, que la han descalificado en duros términos, hasta el punto de considerarla una "falta de respeto" hacia el Parlamento.

 

Desde la tribuna, Rosa Díez ha hecho hincapié en que si bien el sistema electoral tuvo su sentido hace treinta años para garantizar la estabilidad política, ahora es "injusto y contrario a la igualdad de derechos de todos los ciudadanos".

 

Como prueba de las "ventajas" que unos partidos tienen sobre otros ha denunciado el hecho de que el voto al PNV "valga seis veces más que el mío", y ha hecho notar que en las últimas elecciones PSOE y el PP necesitaron 66.000 votos para conseguir un escaño, mientras IU precisó 484.000, y UPyD, 306.000 sufragios.

 

Díez ha restado valor a la subcomisión que analiza esta cuestión porque no ha hecho "otra cosa" que prorrogar plazos para su informe.

El portavoz de IU Gaspar, Llamazares, ha tachado el actual sistema de "heredero del postfranquismo" puesto que "vulnera y pervierte los principios constitucionales", hasta el punto de considerarlo un "fraude", una "estafa ciudadana" y un "escándalo democrático".

 

El motivo es que los ciudadanos que votan a las minorías necesitan "multiplicar por diez el número votos" para verse representados.

 

Pero estos argumentos han sido contestados por las demás fuerzas políticas.